Introducción a la música clásica:

Introducción:

La música es uno de los lenguajes espirituales que mejor define la cultura de un pueblo. Como lenguaje espiritual, la música absorbe el sentimiento de nuestra gente en sus canciones y bailes, y en los diversos géneros musicales que representan las diferentes sociedades que forman nuestra cultura.  La sabiduría popular reconoce la importancia de este lenguaje espiritual cuando expresa que : "La música es el alma de los pueblos", y que "un pueblo sin música es un pueblo sin alma". Es por esta razón que la música pertenece a una dimensión del hombre en donde se proyecta lo sublime, lo exquisito o lo trágico de nuestra existencia. La música pertenece al mundo del espíritu, o al mundo del alma, si es que esa es la verdadera dimensión que utilizamos para definir las cosas del espíritu.

Pero además de pertenecer a ese extraordinario y fascinante mundo de las emociones, la música resulta ser un lenguaje cultural,  ya que cada pueblo posee un modo particular de expresar los sentimientos y emociones con ritmos, melodías, armonías, instrumentos, y géneros musicales como lenguaje musical representativo de su cultura. La suma de estas dos definiciones la sabiduría popular la manifiesta elocuentemente cuando se refiere a Ruth Fernández (extraordinaria cantante popular) como "el alma de Puerto Rico hecha canción. "

De este análisis podemos concluir que cada género musical puertorriqueño representa un fragmento cultural de nuestra alma boricua, y que cada melodía, cada ritmo, son parte de nuestra alma cultural  hecha tradición.

El lenguaje de la música:

La música es un lenguaje tonal y rítmico cuyas características son muy parecidas al lenguaje hablado.  El lenguaje hablado posee diferentes estructuras para expressar ya sea prosodicamente o poeticamente las ideas.  En la poésía, el lenguaje se expresa utilizando estructuras poéticas como el refrán, la copla, la décima, o el soneto.  Estas estructuras de lo general a lo particular se subdividen en versos con pausas que se llaman cadencias, y cada verso se divide en palabras  metricamente organizadas en número de sílabas. La forma de organizar el pensamiento prosódico o poético es cultural.  La cultura latina utiliza coplas con versos octosilábicos, o hexasilábicos, o tetrasilábicos, pentasilábicos, o alenjandrinos. Existen estructuras de metros híbridos como la seguidilla que utiliza versos de siete alternados con versos de cinco sílabas. Estructuras poéticas contemporáneas pueden utilizar versos libres.

En el lenguaje musical se utilizan de la misma manera estructuras, formas,  o arquitecturas musicales para organizar el pensamiento musical.  Estas estructuras se organizan mas o menos como las estructuras poéticas y prosódicas.  La música poéticamente diseñada se estructura con frases  métricas muy similares al verso;   inclusive las frases musicales descansan en pausas que se llaman cadencias.  Cada idea musical se confecciona con motivos rítmicos que definen el pensamiento musical.  Cada pensamiento musical posée de manera organizada una serie de motivos y frases a los cuales le llamamos tema. Un tema, en términos lógicos y estéticos musicales no es otra cosa que un diseño sonoro basado en motivos creados por un compositor, o motivos musicales tomados de la tradición lingüístico musical de una cultura.

El ritmo organizado en glosarios de motivos musicales define no solo los temas de una composición, sino que define culturalmente el lenguaje nacional y cultural de un país.  Los motivos rítmicos nacionales definen, además de los temas musicales,  la forma o estilo de bailar, y definen además el nombre de muchos géneros musicales bailables.

En cierta manera, apreciar música no es otra cosa que aprender a identificar los motivos rítmicos que sirven como diseño estético del lenguaje musical.  Toda la lógica de la estética de una composición musical esta estructurada sobre el manejo artístico que la composición, sea clásica, folklórica, o popular hace con sus motivos y frases para crear temas.

Un motivo es una idea que aquí definimos como la unidad musical mas lógica de de cualquier composición musical.  El motivo es similar en el lenguaje hablado a una palabra.  En el lenguaje hablado, una palabra consta de diferentes letras; en música, un motivo consta de varias unidades rítmicas.  El ejemplo que sigue a continuación muestra como comienza el primer tema de la siguiente composición rítmica.  El primer tema denominado A, comienza con una primera frase compuesta de dos motivos, motvo 1, y motivo 2, compuestos de tres unidades sonoras:



Si el estudiante sabe como suenan cada una de las unidades rítmicas que componen los motivos musicales los temas musicales, puede aprender a leer de inmediato el lenguaje rítmico de cualquier composición. Siguiendo este método, no solo puede leer rítmicamente la composición, sino que puede descubrir, leer, oir, y ver, la forma de una composición.

En término generales las composiciones simples se hacen con uno o dos temas.  Las composiciones infantiles suelen tener un solo tema y se denominan monotemáticas.  Las composiciones que tienen dos temas se denominan binarias. Cuando las composiciones se hacen con dos temas repitiendo el primer tema como cierre de la composición se denominan composiciones ternarias.  La forma de sintetizar los temas de una composición es con letras.  Un solo tema o composición monotemática es A.  Una composición binaria, esto es de dos temas es AB. Una composición ternaria es ABA.

Los demás componentes de una composición musical estructurados sobre el ritmo (motivos rítmicos y frases) son la melodía y la armonía.  Estos motivos musicales son diseñados con notas a diferente altura que se acompañan con acordes que definen la armonía de una composición. Los acordes juegan un papel importantísimo en el diseño melódico, y rítmico de una composición ya que cada composición puede identificarse con  secuencias armónicas o grupo de acordes que se utilizan para producir diferentes estados de ánimo que distinguen cada pieza o composición musical.  Acompaña al diseño rítmico, melódico, y armónico de una pieza las dinámicas o juegos sonoros que definen la intensidad del discurso musical.  La forma de indicar estas dinámicas es con expresiones de fuerza o volumen como p igual a sonido piano (sonido de poca intensidad), f igual a sonido fuerte, y sonidos intermedios como el mp (mezzo piano), mf (mezzo forte), crescendo, diminuendo, pppp (pianisimo), y ffff (fortísimo).  Ejemplo de forma ternaria:


 


Existen formas de adornar musicalmente los temas con melodías secundarias llamadas contrapunto.  El contrapunto se define como el arte de combinar mas de una melodía.Existen muchos tipos de contrapunto como: el contrapunto imitativo, el contrapunto libre, y el contrapunto paralelo.  El contrapunto es uno de los recursos mas ricos y a la vez mas difíciles de dominar de los compositores.  Los grandes genios de la composición musical suelen ser grandes contrapuntistas. El manejo rítmico, armónico, melódico, y contrapuntístico de un compositor definen en gran medida la calidad artística creativa de este.  En cierta medida, una composición rica en estos elementos musicales creativos resulta ser el gran reto del intérprete quien tiene que comunicar al público el lenguaje musical de las obras artísticamente diseñadas por los grandes maestros de la historia de la música.  Estos grandes  maestros del diseño artístico del maravilloso lenguaje de la música dependen en gran medida del gran talento expresivo que desarrollan los grandes intérpretes de la música vocal, e instrumental que tienen que dominar las destrezas motoras y emotivas que se requieren  para poder proyectar el arte y ciencia de la emoción del lenguaje de la música.

Otro estilo de variación de un tema es la modificación del motivo rítmico.  Generalmete un tema puede irse variando melódica y ritmicamente pero sin afectar su estructura armónica fundamental.  A este estilo de variación o enriquecimiento temático se le llama "tema con variaciones" o TV.

Las formas simples monotemáticas, binarias, y ternarias son la base de composiciones mas complejas como el rondo que utiliza combinaciones temáticas como ABACAD, o diferentes combinaciones temeaticas de tres o mas temas. Cada época musical se reconoce por sus formas musicales distintivas.  El estilo barroco se reconoce por sus formas contrapuntísticas como lo son las invenciones, los canones, y las fugas, el estilo clásico por la forma sonata,  los temas con variaciones.  Durante elestilo romántico nacionalista se explotan mucho laas danzas nacionaales.  Muchas de estas danzas nacionales son ternarias, o de forma rondó.
 

RESUMEN DE LOS ESTILOS MUSICALES:

En orden cronológico los estilos tonales que mas se aprecian en los conciertos son: el barroco, rococó (conocido como el periodo galante), clásico, romántico, y romántico nacionalista. Los estilos atonales pertenencen al modernismo y aunque el tonalismo no se abandone, imperan en el comienzo del Siglo 20 el impresionismo (que es un estilo de transición hacia el atonalismo, el neoclasicismo, el estilo dadá, el atonalismo dodecafónico y el serialismo que se definen como música expresionista. Luego encontramos estilos como la música concreta y el desarrollo de la la música electroacústica, la música del azahar o de la improvisación denominada  música aleatoria, el microtonalismo,  el neo-nacionalismo, el neo-dadaísmo, el minimalismo, la tercera corriente (third stream) que mezcla elementos de la música de concierto clásico con el jazz, entre otras nuevas tendencias  (Véase la composición musical en Puerto Rico).


ESTILO BARROCO Y ROCOCO:

El estilo barroco es rico en adornos como trinos, mordentes, melismas, grupetos, juegos de melodías en contrapuntos imitativos, contrapunto libre, lleno de ritmos antifonales y responsoriales, recitativos, y fugatos.  En el barroco, aunque hay de todo, se distingue por la abundancia de géneros y recursos contrapuntísticos imitativos como la fuga  las invenciones, las sinfonietas, y los canones.  La riqueza musical barroca de todos estos elementos se puede apreciar  en las grandes formas de las obras como los oratorios y las óperas.  En estas obras se alternan recitativos, arias, corales, fugatos y otros juegos contrapuntísticos, asía como responsos y antífonas. Los compositores líderes del estilo barrocos, en orden de importancia son:  Juan Sebastián Bach (1685-1750), Jorge Federíco  Händel (1685-1759), y Antonio Vivaldi (1678-1741).  Su catálogo de composiciones es enorme.  Entre algunas de sus obras famosas están:  Bach:  Los Conciertos de Brandenburgo, 48 Preludios y Fugas, Invenciones; Händel: El Oratorio 'El Mesías'; Vivaldi: Las Estaciones.

  1. Concierto para clavecín y orquesta barroca de Juan Sebastián Bach


2 y 3. Toccata y fuga para organo de Juan Sebastián Bach:

        a) Toccata


        b) Fuga



4.  Glory to God del Oratorio el Mesías de George Frederick Handel


 

Le sigue al al barroco, el rococó, también conocido como el estilo galante o estilo de transición que muchos musicólogos lo sitúan dentro del estilo barroco. (1725-1775).  Entre los compositores representantes de este estilo transitorio están:  François Couperin (1668-1773, George Philipp Telemann (1681-1767), Domenico Scarlatti (1685-1757), Carlos Felipe Emanuel Bach (1714-1778).

 

ESTILO CLASICO:

La música del estilo clásico se extiende aproximadamente del 1770 al 1830. El estilo clásico ya exhibe géneros y característica muy distintas a la barroca.  Entre sus géneros mas importantes están la sonata, la sinfonía, y la ópera.  Domina como estructura principal la forma sonata allegro, luego el tema con variaciones, la forma minueto, y las formas ternarias.  El estilo clásico se caracteriza por los juegos dinámicos de sonoridades como el piano, mezzo piano, mezzo fuerte, el fortissimo, el crescendo, crescendo subito, diminuendo.  El piano (gravicembalo piano e forte),  es el instrumento característico de esta época.  Fue inventado por Bartolomeo Cristofori para sustituir el clavecín.  Para el piano se componen gran cantidad de sonatas y conciertos para piano y orquesta.  La orquesta clásica ya es mas amplia que la orquesta barroca y surgen la sinfonía, género instrumental  representativo de esta época. El compositor mas sobresaliente de este estilo es Wolfgan Amadeus Mozart (1756-1791). Son sumamente importantes Franz Joseph Haydn (1732-1809), y la primera época de Ludvig Van Beethoven (1770-1827). Las obras de estos compositores son abundantes y de extraordinaria calidad, especialmente las sonatas para piano, las sinfonías, y la música de cámara, incluyendo sus cuartetos de cuerdas.  Aparte de este grandioso repertorio pueden empezar con   la Sinfonía Num. 40 de Mozart, La Flauta Mágica y Don Giovanni, operas; La Sinfonía "La Sorpresa de Haydn"; las sinfonías 1-4, de Beethoven y sus sonatas Claro de Luna, y Appassionata.

5.  Andante con Variaciones de Joseph Haydn de la Sinfonía la Sorpresa.

6.  Rondo a la Turca de la Sonata en La Menor (K.331) de Wolfgang Amadeus Mozart.

7.  Eine Kleine Nacht Musik, Serenata para orquesta de cuerdas de Wolfgang Amadeus Mozar

8.  Primer movimiento de la Sonata"Patética" para piano de Beethoven.


9. Fantasía Impromptu para piano de Frederick Chopin.


ESTILO ROMANTICO Y ROMANTICO NACIONALISTA:

Los compositores representativos del estilo romántico utilizan la música como idioma decriptivo de las emociones.  Las canciones de arte de Franz Peter Schubert, las "Canciones sin palabras" de Felix Mendelssohn son ejemplos del compromiso romántico de pintar o describir con sonidos el mundo pasional romántico asociado con el amor, la naturaleza, y las pasiones humanas.  Robert Schumann, Franz Liszt, Frederick Chopin son compositores 'corta venas', sumamente pasionales que utilizan el lenguaje de la música de manera intensa y comprometida con el drama pasional y agitado del mundo romántico de este periodo.   La música del estilo romántico domina durante el siglo XIX y para el 1850, debido a los cambios socio-políticos culturales ocasionados por la Revolución Francesa,  es bautizado como movimiento romántico nacionalista en Rusia extendiéndose por toda europa.  Las características fundamentales de este movimiento musical son la fuerza expresiva de la emoción humana que se pone de relieve para expresar con música sentimientos derivados de la poesía, la naturaleza, y el drama del amor.  El romanticismo crece y se desarrolla dentro de la Revolución Francesa y los cambios musicales que surgen de este movimientos son consecuencia directa del nuevo orden social que impone la revolución para derrocar el viejo orden monárquico.  El nuevo orden establece una nueva hegemónica socio-política que establece como filosofía que todos los seres humanos somos iguales.  De esta filosofía emerge el hombre común como ente representativo socio cultural de las naciones europeas.  La sociedad cortesana queda relegada en un segundo plano y el símbolo de sencillez del hombre común campesino se convierte en estandarte representativo de los movimientos políticos e intelectuales del movimiento romántico.  Hay todo un renacer por la cultura popular y la base de esta cultura yace en el lore o saber campesino.  Es este lore quien va representar con sus leyendas, poesías, mitos, y sus danzas el orgullo nacional de los pueblos europeos.  Como parte de este nuevo sentimiento de orgullo nacional, Europa se lanza al rescate de sus danzas nacionales, danzas que se convierten en símbolo de identidad cultural y nacional de los pueblos europeos.  Es de este romance cultural que emerje en 1842 el término folklore,  creado en 1842 por William John Thoms, para definir las recien descubiertas culturas campesinas.  Los ingleses popularizan sus danzas campesina (country dances) y toda europa se lanza al rescate de sus danzas para de esa manera realzar su orgullo nacional como nueva definición cultural de los pueblos europeos., modalidad del Siglo 19 que es transplantada a toda America incluyendo sus pueblos del Caribe

De este movimiento emergen como compositores importantes Beethoven que en su Sinfonía Pastoral manifiesta  ese romance con lo pastoril, los campesinos, utilizando la contradanza en uno de sus movimientos de esta sinfonía.  Hay todo un paisajismo descriptivo en la música de esta Sinfonía Pastoral.  La música de esta obra constituye la  descripción  beethoveniana de una expresión de amor por el campo, lo pastoril, en armonía con el nuevo símbolo social europeo de este tiempo: el campesino.  Es el campesino puertorriqueño quien inspira además a  Manuel Alonso, costumbrista puertorriqueño, a escribir El Gibaro, obra puertorriqueña representativa de este movimiento.  Frederick Chopin, inluenciado por este movimiento compone mazurkas, polonesas, y valses para adestacar su amor por su pueblo polaco.  Brahms, también influenciado por el movimiento compone sus danzas húngaras.  Danzas, contradanzas, mazurkas, polkas constituyen la base de la definición musical y culutral de los pueblos.  El interés por lo nacional como definición cultral se importa a América.  Puerto Rico también tiene sus danzas nacionales que se ponen de moda. Alonso las define como Bailes de Garabato, bailes jíbaros, y Bailes de Sociedad.  Como parte de este romance nacional, es que emerge La Borinqueña como danza representativa de identidad nacional puertorriqueña.  Al descubrirla como sentimiento definitorio de lo nacional, Lola Rodríguez de Tió le cambia sus versos románticos, por unos versos bélicos románticos nacionalista para convertirla en himno revolucionario y acomodar así la revolución de Lares a los movimientos liberacionistas revolucionarios del Siglo 19 Luego siguen los compositores puertorriqueños danzistas como Juan Morel Campos, Manuel G Tavárez, y José Quintón, y los compositores  seguidores de este trío, quienes nos van a dejar un legado histórico de obras representativas de este movimiento romanticismo-nacionalista puertorriqueño. 

 
10.. Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo. 

 Concierto para guitarra y orquesta

11. Rodeo:  Bucaroo Holiday de Aaron Copland.  

Obra para orquesta sinfónica

12. Alvarada Boricuo-Cubana.

Canción de Arte interpretada por Margarita Castro
compuesta por Luis Manuel Alvarez.

 

EL IMPRESIONISMO Y MODERNISMO

Luego sigue el impresionismo representado por dos grandes genios franceses que son Claude Debussy y Maurice Ravel.  Aunque ambos desarrollan un nuevo lenguaje musical, el toque del espíritu romántico nacionalista queda como fuerte influencia fuertemente marcada por esta época romántica nacionalista de la cual no nos vamos a poder desprender por mucho tiempo. El impresionismo se caracteriza sin embargo por el rompimiento con el sistema tonal, estilo basado en las escalas mayores y sus escalas relativas menores incluyendo su disciplina armónica y contrapuntística como base estética de composición.  La nueva ciencia musical de la composición immpresionista explora escalas distintas como la pentáfona, y crea hibridismos de escalas y armonías bitonales,  coquetea con escalas y modos hexáfonos, y hasta utiliza elementos armónicos tritonales.  Con el impresionismo se abre la puerta para una nueva experimentación armónica de donde surge el jazz.  De la armonía derivada de la escalas pentáfonas surge la armonía quintal y sus inversiones derivadas en armonía cuartal. El impresionismo gradualmente rompe con las reglas convencionales de la armonía vieja tonal clásica y sus conceptos estéticos de resolución de disonancias y resolución estética de quintas y octavas paralelas y ocultas.  Sus nuevas armonías bitonales producen una especie de éxtasis, un estado de ensoñación exquisita, y otros recursos armónicos que encantan y estimulan un mundo nuevo de fantasías post románticas, viajando a otros mundos musicales y culturales distintos a los europeos.  Shéhérazade de Maurice Ravel (1875-1937) es un ejemplo de esta nueva experimentación armónica. Claude Debussy es otro genio de este nuevo estilo (1862-1918).  Sus obras La mer, Prelude à L'après-midi d'un faune, y Images son obras extraordinarias y que todos estudiante debe explorar.

13. Claro de Luna de Claude Debussy.

14. Golliwog's cakewalk - Debussy


15. Puerta del vino - Debussy


16. Minstrels - Debussy

El modernismo:  El atonalismo y la música contemporánea:

El impresionismo produce una apertura para el modernismo del Siglo 20 con nuevas y mas atrevidas tendencias sonoras.  Hay como especie de búsquedas de nuevos lenguajes musicales.  En ocasiones las nuevas tendencias acusan un caos expresivo y depresivo en todos los órdenes.  La Revolución Francesa practicamente ha dejado turuleto a medio mundo que comienza a organizarse bajo nuevas tendencias sociales en guerra con las viejas tendencias aristocráticas y cortesanas. Dentro de esta ruptura con lo cortesano y el surgimiento de un nuevo orden social popular, nos sorprenden dos guerras mundiales en 1917 y luego en 1939 para abonar al caos que crea la nueva estructuración del nuevo orden social creado por la Revolución Francesa.  Ya para la segunda guerra mundial las depresiones sociales, el miedo a la muerte, a los bombardeos, los black outs, crean días grises, y noches tensas.  El atonalismo musical dodecafónico y serialista es la mejor respuesta emotiva para expresar el mundo caótico y depresivo a nivel mundial. En un lenguaje surealista, este estilo denominado expresionista le pone los pelos de punta a cualquiera,  de manera que nadie puede resistir la fuerza gris de esta música que surge del mundo obscuro del hombre.  Los compositores de esta época invierten la matemática expresiva anterior y hacen negras maravillas con la nueva música del Siglo 20 para dramatizar el caos destructivo interno del hombre que amenaza con destruirse el mismo y a todas las sociedades en su afán de aplastar al contrario para conseguir su máximo objetivo: el poder político a nivel mundial.  Bela Bartok, Paul Hindemith, Igor Stravinsky (1882-1971), Arnold Schoenberg (1874-1951), Alban Berg (1885-1935), Anton Webern (1883-1945) son compositores representativos de esta época gris.  Richard Strauss (1864-1949, grandioso, poderoso en su estilo, parece un oasis musical en este desierto de desolación espiritual.

17. Petrushka.

(The Shrove-tide Fair, primera escena). 
Ballet para orquesta sinfónica de Igor Stravinsky.

Todo este cuadro caótico comienza a declinar después de la bomba a Hiroshima.  Ya para los años cincuenta (1950) comienza de nuevo otro ciclo que trata de rehacer todo los fragmentos dejados por las dos guerras mundiales.   Todo ese mundo roto en pedazos se trata de reconstruir en estilos de música fragmentada.  Del arte fragmentado va surgiendo el collage tratando de organizar logica y musicalmente  la fragmentación y el desorden  recogido del cuadro caótico que nos legó la primera mitad del Siglo 20,  periodo conocido como el dadaísmo a partir del 1915.  Luego de la guerra del 1939 ya las nuevas tendencias de un mundo musical en los años del 1950 tratan de crear un arte nuevo o de neo expresiones compuestas de elementos viejos y clásicos con nuevas experimentaciones sonoras. Los años del 1960 crean una moda o estilo nuevo de buscar lo neo traducido en vanguardismo.  Para muchos el vanguardismo es mera experimentación artificial cuya razón de ser es el desorden mismo, el sonido raro, la falta de lógica, y un idioma carente de mensaje.  Surge así un neo-dadaísmo como negación de la emoción  de la música que amenaza la razón misma de la música como arte y ciencia de la emoción.  La experimentación sonora se mezcla con la nueva tecnología electroacústica. Se desarrolla dentro de este segundo caos de búsqueda de un lenguaje conciertos de meros sonidos grabados y procesados cientificamente.  Dentro de ese "se busca un idioma musical" el ridículo se yergue como el arte de expresar gestos y sonoridades como nuevo idioma artificial de la música. En los tropiezos hacia una nueva expresión de modernismo musical artístico muchos compositores confunde la razón y la lógica expresiva y estética de la música con la moda de la experimentación.  Se experimenta con la casualidad, con lo que salga, con disonancia, y se imitan los nuevos sonidos electroacústicos, y sonidos grabados  y procesados tecnologicamente.  De ese caos surgen 'serios' devotos del caos y 'serios' charlatanes del caos que hacen una 'escuela vanguardista contemporanea' que asusta a los nuevos talentos y los amenaza con lo que tienen que ser y hacer para poder clasificarse como nuevos compositores.  Jamás el mundo intelectual musical tuvo tantos detractores.  Todavía en los albores del Siglo 21 contamos con la herencia del mundo de las post guerra que dejó un ambiente para una cosecha de compositores  con falta de creatividad y genio.  El reto del Siglo 21 es la reconstrucción de los fragmentos dejado por la herencia nefasta del expresionismo y la artificial creatificad de un vanguardismo que sí nos dejó un nuevo lenguaje matematicamente definido:  El lenguaje del caos; y el lenguaje del mal, y el lenguaje de la frivolidad.  Ese lenguaje del caos nos sirve para expresar lo mas horrendo del ser humano:  La destrucción del ser y lo que nos rodea, la destrucción del alma, y la destrucción de la sensibilidad humana.  Ese lenguaje caótico,  frívolo, frío,  carente de emoción y sensibilidad es parte del libreto que bien orquestado servirá para reconstruir la amarga herencia de injusticias y sabor amargo que sirve de reto al nuevo hombre y la nuevas civilizaciones emergentes en el Nuevo Siglo 21.y que deberán expresarse en el lenguaje de las emociones:  La música del Siglo 21.


Resumen de "LA MUSICA DE MOZART COMO PROTAGONISTA: AMADEUS... (extracto de http://www.publicacions.ub.es/bibliotecaDigital/cinema/filmhistoria/ArtMendiz.pdf )"

1. El arranque de la película no puede ser más impactante. En una tormentosa noche de 1823, el anciano
compositor Salieri pide a gritos desde su ventana que la ciudad entera de Viena escuche su confesión: "Mozart,
perdona a tu asesino. Lo confieso: ¡Yo te maté! ". En ese preciso instante, cuando los criados irrumpen violentamente
en su aposento, empieza la turbulenta Sinfonía nº 25 en sol menor (K. 183), que hace partícipe al espectador de todo
el patetismo de la escena: Salieri ha intentado un desesperado suicidio para dar fin a su derrota musical frente a
Mozart.

2. La segunda aparición de música mozartiana es muy breve, pero igualmente significativa. Un joven
sacerdote escucha ahora la confesión de un Salieri amargado que quiere demostrar su antigua gloria, ahora en ruinas.
Cuando comprende que ninguna de sus obras es recordada por el clérigo, el italiano le dice con rencor: "Oíd, oíd
esto". Sentado al piano ensaya las primeras notas de la famosa Pequeña serenata nocturna (K. 525), que es
inmediatamente reconocida por el sacerdote y, -lo que es más importante- por todos los espectadores. "¡Sí, la
conozco! -decimos cada uno de nosotros con él-. No sabía que fuera de usted". Salieri queda entonces
definitivamente derrumbado: "No lo es. La compuso Mozart. Wolfgang Amadeus Mozart...".

3. Más adelante, tras un rápido flash-back que nos muestra en paralelo las infancias de Mozart y de Salieri,
la acción se remansa de nuevo en el palacio residencial que el Arzobispo de Salzburgo tiene en Viena. Allí vemos al
italiano tratando de encontrar el rostro severo y casi divino, el porte majestuoso de quien es capaz de componer una
música tan maravillosa. Otra vez es la música la que roba el valor temático y estático de la escena. Porque Salieri, al
escuchar los primeros compases de Serenata para 13 instrumentos de viento (K. 361), descubre horrorizado que Dios
no le ha escogido a él para cantar al mundo, sino a una "criatura soez y medio tonta" que se arrastra por los suelos con
una muchacha descocada. La música revela el contraste entre su vida mezquina y su creación genial.
Es el propio Salieri el que comenta en el film: " Sobre el papel no parecía nada. Un comienzo simple, casi
cómico. Una cadencia: fogots, clarinetes... igual que una caja de ruidos. Luego, de repente, imponiéndose, ¡un oboe!
Una sola nota mantenida en el aire… hasta que el clarinete toma el relevo. La dulcifica y la convierte en una frase
deliciosa. Aquello no lo compuso un simple mono amaestrado. Era una música que yo no había oído. Henchida de
anhelo, de un insaciable anhelo... A mí me parecía oír con ella la voz de Dios"8.

4. Mozart ya está en Viena. El Emperador quiere encargarle una ópera para su Teatro Nacional; y Salieri,
para no perder el favor real, compone una marcha de bienvenida que el monarca logra a duras penas interpretar.
Mozart, sin embargo, recuerda la partitura con haberla oído sólo una vez. Esta escena es traslación a la pantalla de
una conocida anécdota biografica9.
En la película, esa anécdota se sitúa después del encargo de componer una ópera, cuando el Emperador pide
a Mozart que demuestre su "sorprendente" memoria musical. Sin una sola equivocación, Mozart interpreta de
memoria la partitura hasta que algo le detiene: "En realidad, esto no funciona. ¿Habéis probado esto... ? "En ese
instante comienzan las primeras notas del Aria "Non pui andrai" de Las bodas de Fígaro (K. 492), que Neville
Marriner -el Director musical de Amadeus- había desfigurado previamente con la ayuda de Simon Preston (el autor de
la "Salieri 's March"). No puede reflejarse más gráficamente la genialidad musical del joven Mozart.

5. El estreno de la obra que el Emperador le ha encargado supone la primera puesta en escena de las óperas
mozartianas. Con una impecable coreografía dirigida por Twyla Tharp, asistimos al "Turkish finale" de El Rapto del
Serrallo (K. 384) en dos impresionantes fragmentos de brillantes escalas, florituras y arpegios. También en este
pasaje se dan resonancias biográficas de Mozart.
Porque la soprano de la ópera es, efectivamente, Catarina Cavalieri: una cantante minusvalorada en el
filme, que fue, en realidad, la soprano más famosa de su época. Salieri fue su maestro, como la película señala
oportunamente; pero Salieri nunca le dio entrada en sus óperas. En cambio Mozart, que sí supo apreciar la hermosura
de su voz, le reservó los principales papeles en las suyas; en concreto, el primer papel protagonista que ella tuvo fue,
precisamente, el de Constanza en El Rapto del Serrallo. También en este punto la música se alía con la biografía para
crear una inolvidable secuencia en la película.

6. Pese a la oposición de su padre, Amadeus se casa con Constanza Weber. Mientras asistimos a la
ceremonia, filmada en una iglesia del XVIII en la ciudad de Praga, la música vuelve a ser protagonista, creando el
clima y el ambiente. Escuchamos ahora el "Kyrie" de la Misa en do menor (K. 427), una pieza extraña y
sobrecogedora que muestra la otra cara de la creación mozartina: Amadeus no es sólo compositor de una música
luminosa y elegante; lo es también de otra más oscura y profunda que culminará en el Requiem. La escena de su
boda, merced a su propia música oscura, cobra solemnidad, religiosidad y se llena de extraños presagios sobre su
muerte.

7. Tal vez el pasaje más impresionante del filme es aquel en que Salieri contempla las partituras originales
de Mozart. Constanza se las ha llevado para que acredite a su marido como maestro de la sobrina del Emperador; y en
una rápida ejecución, oímos los pasajes más brillantes de este genio: Concierto para nauta, arpa y orquesta (K. 299);
Sinfonía nº 29 (K. 201); Concierto para dos pianos (K. 365); Sinfonía concertante (K. 364 ); y otra vez el "Kyrie" de
la Misa en do menor (K. 427).
Con todo, lo que al espectador más conmueve en esta escena es la explicación de Salieri sobre la música. El
italiano se sorprende ante la innata facilidad de Mozart para componer; una facilidad que en sus mismos originales
queda definitivamente comprobada:
"Sorprendente. Más aún: totalmente increíble. El primero y único borrador de su música. A pesar de ello, ni
una sola corrección. ¡Ni una! Se limitaba a... transcribir la música que surgía de su cabeza: página tras página. ¡Como
si estuviera transcribiendo al dictado! ...Tan acabada como yo jamás podría imaginar. Cambias una nota y empeora
sensiblemente. Cambias una frase y la estructura se tambalea...".

8. En los siguientes minutos del filme, hay una pieza de Mozart que suena varias veces asociada a
momentos de felicidad. Tras la secuencia de la boda, el Concierto para piano en mi bemol (K.482) se escucha en todo
su esplendor: mientras pasea por Viena, justo antes de encontrarse con su padre; durante el concierto en los jardines,
delante del Emperador; y a lo largo de varias escenas en las que se le ve componiendo. Su más perfecto concierto,
según el común parecer de los críticos, da perfectamente el aire extrovertido y alegre de Mozart: le muestra como
virtuoso del piano y subraya su talante despreocupado mientras camina por la bulliciosa Viena.

9. Las bodas de Fígaro (K.492) es la segunda ópera que se escenifica en la película. Las intrigas de Salieri
y la prohibición imperial de representarla nos permiten asistir al proceso de su gestación y a la apasionada defensa
que Mozart hace de ella ante el Emperador:
-"Majestad es una inocente travesura, un juguete sobre el amor (...) y es original. Tan nueva que la gente se
va a volver loca. Hay escenas que... Al final del segundo acto, por ejemplo, la escena comienza con un simple dueto.
Sólo un marido y una mujer que discuten. Pero, de repente, irrumpe una criada y se produce... una situación muy
divertida. El dúo se convierte en trío. Y cuando el criado del marido, que conspira con la criada, entra, el trío es un
cuarteto. Hasta que aparece un jardinero viejo y estúpido y el cuarteto se convierte en quinteto. Y sigue, sigue, sigue.
Sexteto, septeto, octeto... ¿Cuánto tiempo creéis que puedo sostenerlo así, majestad?
-No tengo ni idea.
-Adivinadlo. Adivinad, majestad. Imaginaos el máximo que cualquier otro pudiera sostener y, luego,
dobladlo.
-Pues... Seis... Siete minutos... Ocho minutos.
-Veinte, señor. Veinte minutos. ¡Veinte minutos seguidos de música, sin recitativos! Señor, sólo la ópera
nos permite eso. En una comedia si habla más de un personaje al mismo tiempo hay tanto jaleo que no se entiende
una palabra. Pero con la ópera, con la música... ¡Con la música podemos hacer que veinte personas hablen al mismo
tiempo y ya no es ruido, sino... una perfecta armonía!".
Tras esta brillante explicación, el espectador llega al estreno de la ópera capacitado para apreciar la armonía
de varias voces cantando al unísono: es el aria " Ah Tutti Contenti ", en el acto IV de Las bodas de Fígaro, la que
muestra la película en todo su esplendor. Salieri, en su conversación con el sacerdote, la comenta así: "La esposa,
disfrazada de criada, oía de su esposo las primeras palabras tiernas que la dirigía en muchos años. Simplemente
porque la confundía con otra persona. Oí una música de auténtico perdón llenar el teatro... confiriendo a todos una
perfecta absolución. ¡Dios se servía de aquel hombrecillo para cantar a un mundo asombrado!".
Previamente, hemos asistido al ensayo de alguna escena -"Ecco la Marcia" en el acto III-, que Mozart dirige
desde el diano. La misma música suena también durante el célebre ensayo del ballet, el cual genera nuevos conflictos
por una nueva prohibición del Emperador.

10. Milos Forman obtuvo permiso para rodar en su Checoslovaquia natal, de la que había tenido que
exiliarse tras la famosa Primavera de Praga de 1968. Ahora volvía triunfante y famoso. Sin embargo, no era
apantallar lo que pretendía Forman al volver a su tierra, sino encontrar calles, plazas y edificios del siglo XVIII con el
empedrado y las fachadas en perfecta conservación. Así podría filmar a sus anchas, mejor incluso que en la misma
Viena.
En ese sentido, el logro más importante fue poder rodar en el Teatro Tyl, donde Mozart había estrenado
Don Giovanni unos doscientos años antes. Este detalle de verosimilitud histórica, y la fabulosa coreografía de esa
secuencia, hacen de la escenificación de esta ópera el momento musical más brillante de toda la cinta. Casi seis
minutos seguidos de representación operística llenan por completo este difícil pasaje del film, que encuentra en los
comentarios de Salieiri una perfecta apoyatura.
No es excesiva la duración que Forman quiso dar a la famosa "Comendatore scene" (Don Giovanni, K. 527)
del acto IV, pues en ella ha querido plasmar una posible interpretación biográfica. El padre de Mozart, que había
fallecido unos meses antes, sería la figura espectral y amenazadora que, desde la muerte eterna, echaba en cara a su
hijo la vida libertina que llevaba10.
"Así surgió el fantasma de su más reciente y negra ópera…¡En el escenario se alzó la figura de un hombre
muerto. Y yo supe, sólo yo entendí que aquella espantosa aparición era Leopoldo, que se alzaba entre los muertos...
Mozart había convocado a su propio padre para que acusara al hijo ante los ojos del mundo... ¡Era aquel un
espectáculo magnífico y aterrador!".

11. A partir de entonces, y prácticamente hasta el final del film, la música extraña y sublime del Réquiem
(K. 626) llena por completo el desarrollo de la trama. Tras el encuentro de Mozart con el extraño hombre de la
máscara, el encargo de componer el Réquiem pasará a ser el gran hilo conductor del argumento y el principal
detonante de la muerte del genio.
El "Introitus", con sus tonos graves y solemnes, es el primer fragmento que amenaza la vida de Mozart, y se
extiende durante los malévolos preparativos de Salieri: la compra de la máscara, el traslado de ésta a su casa, el paseo
por las calles de Viena. Después del misterioso encargo, el "Introitus" vuelve a sonar en pasajes donde Wolfgang cree
atisbar la sombra de su muerte: mientras espía en la ventana al mensajero negro, mientras compone su propia Misa de
Réquiem, y también durante su tambaleante regreso de la juerga con Schikaneder .

12. El anuncio del "Dies Irae" -juicio definitivo del alma, rigor de la justicia divina- es como un eco de la
anterior escena del Don Giovanni; porque la música se escucha sobre el retrato amenazante de Leopoldo: otra vez la
conciencia recriminando su vida libertina, y otra vez el sentimiento de haber matado a su padre a disgustos.
Las últimas notas del violento "Dies Irae" suenan sobre fuertes golpes en la puerta. Todo hace pensar -por
la música amenazadora- en la visita del misterioso mensajero; pero no: es en realidad Emmanuel Schikaneder que
viene a reclamarle las partituras de su Flauta Mágica.

13. Después de que el mensajero aparece de nuevo, Constanze decide acompañar a su marido mientras
compone. Ha visto la impresión que esa figura le produce y no quiere dejarle solo. Pero el sueño le vence pronto, y
Mozart se escapa de noche para correr una juerga con Schikaneder. Mientras le vemos salir, la música vuelve a crear
un maravilloso contrapunto al recordar de nuevo el severo juicio final: "Rex Tremendae Majestatis" (Réquiem, K.
626). La adecuación entre música e imagen es perfecta y llena de contenido temático.

14. La decadencia de Mozart se precipita tras la noche de juerga. Tambaleante y enfermizo, le vemos
arrastrarse por las frías calles de Viena. Al llegar a casa, Constanze se ha ido; y entonces su mundo afectivo se
derrumba completamente. Antes del último y definitivo trago, todavía contemplamos un momento de felicidad con el
estreno de La Flauta Mágica (K. 620).
El paso a esta última representación operística es, probablemente, la transición más inteligente y efectiva de
todo el filme. Mientras suena la voz chillona y aguda de Madame Weber -madre de Constanze- que recrimina al
yerno su vida libertina, un rápido zoom sugiere el momento de la inspiración mozartiana: sobre las agudas
estridencias de Madame Weber, la música se eleva y aparece -vibrante y altísima- en las famosas escalas del aria
"Der Hölle Rache" (Acto IV, escena 3~). La Reina de la Noche entona su gran canto de venganza, cuajado de frías y
fulgurantes acrobacias vocales, mientras ordena a su hija que dé muerte a Sarastro.
Esta transición musical supone, en el fondo, una doble interpretación biográfica. Por una parte, Mozart se
habría inspirado en la agudísima voz de su matrona al componer las arias de la Reina de la Noche11. Por otra, la
actitud "beligerante" de Madame Weber, que ordena a su hija abandonar a Mozart y marcharse al balneario, le habría
inspirado el conocido pasaje "Der Hölle Rache".

15. De La Flauta Mágica (K.620), la película Amadeus nos ofrece también otros dos espléndidos
momentos. En primer lugar, el aria "Ein Mädchen oder Weibchen" (Acto II, escena 6), en el que Papageno,
acompañándose con las campanillas, canta otra vez su anhelo de hallar compañera. En segundo, el "Allegro en sol
mayor" (Acto II, escena 9), es aquel en que Papageno, tras llamar a su amada con las campanillas, es recompensado
por los Tres Genios con la presencia de Papagena. El dúo que inmediatamente entonan, semejante al trino de los
pájaros, es probablemente uno de los más conocidos pasajes mozartianos.

16. El film de Milos Forman llega -inmediatamente después de La Flauta- a un clímax totalmente
sorprendente: la composición del "Confutatis" (Requiem, K. 626) en el lecho de muerte de Mozart. Esa secuencia -la
mejor de la película, sin duda alguna- tiene tanta fuerza y atractivo que puede permitirse el lujo de romper el hilo
narrativo y ensayar nuevos experimentos en la fusión de cine y música. La atención del espectador se traslada de
pronto -sin ruptura ninguna- del enfrentamiento Salieri-Mozart al encuentro de ambos en la música.
Como dije en otro lugar, es éste "un brillante experimento que trata de captar el fenómeno de la creación en
su momento mágico: en esa inspiración divina que Mozart poseía en grado sumo"12. Ese pasaje que compone, el
"Confutatis", tiene también un valor biográfico, pues es el último que Mozart pudo componer. Vale la pena entresacar
las frases musicalmente más significativas de ese inmejorable momento fílmico:
-"Terminamos en fa mayor. Ahora la menor (...). Comienzan las voces. Primero los bajos. Segunda parte
del primer compás en la. (Cantando) 'Confutatis Maledictis'. ¿Entendéis?
-Claro, re sostenido.
-Segunda parte del tercer compás en mi. (Canta) 'Flammis acribus adictis'. Silencio. 'Maledictis flammis
acribus adictis' (Se oyen las voces). Ahora los tenores. Cuarta parte del primer compás en do. (Cantando) 'Confutatis'.
Segundo compás, cuarta parte: re. "Maledictis'. ¿Lo cogéis?
-Sí, sí, continuad.
-Ahora la orquesta. Segundo fagot y trombones bajos con los bajos. Idénticas notas y ritmo. (Se oyen de
fondo). Primer fagot y trombones con los tenores. (Se oyen).
-¡Vais muy deprisa!
-¿Lo tenéis ya? (...).
-Primer fagot y trombones con...
-Con los tenores.
-¿Idéntico?
-¡Pues claro! Los instrumentos doblando las voces... Ahora trompetas y timbales. Trompetas en re.
-No, no lo entiendo.
-Oídme, trompetas en re. Tónica y dominante, primera y tercera parte.
-¡No!
-¡Va bien con la armonía! (Se oyen las trompetas con gran fuerza)".

17. Sabido es que, tras el "Confutatis", Mozart tuvo tiempo sólo de escribir los primeros compases del
"Lacrymosa". Precisamente este pasaje -el último que salió de su pluma- es el que suena durante las escenas de su
entierro. Sobre los rostros en lágrimas de quienes vivieron junto a él –Constanze, Madame Weber , Salieri, etc.- la
música se eleva majestuosa y solemne. La misma letra que se escucha es el mejor epitafio para una vida tan genial y
contradictoria:
"Lacrymosa dies illa / Qua resurget ex favilla / Judicandus homo rerus. / Huic ergo parce, Deus. / Pie Jesu
Domine, / Dona eis requiern ".

18. Poco antes del final, cuando la acción vuelve de nuevo al presente -Salieri en su amarga y estéril
"confesión" ante el sacerdote-, escuchamos la última pieza mozartiana de Amadeus. Por los pasillos del manicomio,
mientras el italiano bendice a los "mediocres del mundo" desde su silla de ruedas, la única música que realmente
bendice a los hombres es la de Mozart: el dulce, sencillo y reposado Concierto para piano en re menor (K. 466).

HOLLYWOOD DESCUBRE A MOZART
La película de Milos Forman fue un auténtico terremoto. No sólo consiguió ocho preciadas estatuillas de la
Academia (entre ellas: mejor filme, mejor director, mejor actor y mejor guión adaptado), sino que desató una
auténtica fiebre mozartiana en todos los países donde se estrenó.
Hubo polémicas y disensiones, pero lo cierto es que, gracias a ella, mucha gente conoció a Mozart.
También gracias a ella, Hollywood descubrió sus partituras; y a partir de entonces su música empezó a utilizarse
profusamente en las bandas sonoras de films americanos. Aunque esta aparición vino también precedida por otro
filme dedicado a Wolfgang: Olvidar Mozart (Vergesst Mozart, 1985, dir. Slavo Luther).
Esta película.-inferior a Amadeus en casi todos los aspectos, y especialmente en el musical-, acusa una
notable influencia de su predecesora. Por lo que respecta a su apoyatura musical, toma de aquella sus tres puntos
básicos:

1. Como Amadeus, hace hincapié en las composiciones operísticas. Por encima de cualquier otra forma
musical, la pretendida biografía se articula siempre en tomo a ellas. Sin embargo, se echa en falta constantemente la
brillante coreografía de Twyla Tharp, y la puesta en escena resulta más bien pobre. Por otra parte, aunque se citan
varias de ellas, sólo de dos -Las bodas de Figaro (K. 492) y La Flauta Mágica (K. 620)- se escenifican pasajes. Y de
éstas, sólo convence el aria "O Isis und Osiris" de La Flauta (Acto II, escena 1ª), en el que deliberadamente se han
buscado y exagerado los simbolismos masónicos.

2. Como Amadeus, trata de buscar paralelismos biográficos en el origen de sus piezas. De esos pasajes, el
único realmente afortunado es aquel en que Mozart ensaya al piano varias melodías mientras Constanze, embarazada,
le habla de los éxitos de Salieri. Es esa comparación la que le hace dar precisamente con la solución para su pieza, y
escuchamos entonces el aria "Non piú andrai" de Las bodas de Figaro (K. 492). Como puede fácilmente deducirse,
esta escena es claramente deudora de aquella otra de Milos Forman en que Mozart mejora la marcha de Salieri y
acaba componiendo el "Non piú andrai".

3. Como Amadeus, concede gran importancia a la música del Réquiem (K. 626). En concreto, el
"Lacrymosa" suena en casi todos los momentos en que aletea la muerte: en el primer traslado del cadáver de Mozart,
en el fallecimiento de su primer hijo, cuando se habla de la muerte de Franz Demel y, sobre todo, en el entierro de
Wolfgang. Este pasaje, en lo que a música y fotografía se refiere, es casi una copia del logrado entierro en Amadeus.
Incluidos los detalles escénicos -la última palada de cal, la precipitada marcha de los enterradores-, el filme de Slavo
Luther sigue la planificación y el efecto musical que Forman había ya conseguido.
Tras Amadeus y Olvidar Mozart, la "mozartomanía" se extiende a Hollywood. Y el primer film en
homenajear al músico de Salzburgo no tardará en llegar. En el mismo año de 1985 se estrena Memorias de Africa
(Out of Africa, dir. Sydney Pollack), que arranca precisamente con el Concierto para clarinete y orquesta en la (K.
622). Las primeras palabras que escuchamos en el film -los recuerdos en off de Isaak Dinesen- son, justamente, sobre
Mozart: "Se llevaba el gramófono hasta cuando se iba de safari. Tres rifles, provisiones para un mes... y Mozart".
En esa misma película suenan también otras tres partituras de Amadeus. Durante los vivacs nocturnos en
plena selva, Dennys regala a la baronesa con varias piezas escogidas: "Rondo alla turca", de Sonata en la mayor (K.
331) y Tres divertimentos (K. 136, K. 137 y K. 138). Con todo, la escena mozartiana más memorable es aquella en
que Dennys, oculto tras unos arbustos, pone el gramófono en marcha para unos sorprendidos primates. Ellos, atraídos
por la música, están a punto de rallar la Sinfonía concertante en mi bemol mayor para violín y viola (K. 364).
Dos años de después de Memorias de Africa, el realizador Nikita Michalkov incluyó otra pieza de Mozart
en su bello retrato Ojos Negros (Oci Ciomie, 1987). Todavía en los prolegómenos del film, durante la fiesta que sigue
a la Primera Comunión del pequeño Pierre, los invitados pueden apreciar el virtuosismo de este chico cuando,
alentado por su madre Tina, se sienta al piano e interpreta Sonata en si bemol nº 17 (K. 570).
En 1989, es precisamente la secuencia de créditos de Mi pie izquierdo (My Left Foot, dir .Jim Sheridan) la
que se llena de música mozartiana. El filme arranca con la imagen de Christy Brown tratando de poner un disco en
marcha con la única extremidad que puede controlar: su pie izquierdo. Inmediatamente, mientras comienzan los
rótulos, escuchamos completa el aria "Un' aura amoroso", de Cosi fan tutte (K. 588).
Un año más tarde, el director australiano Peter Weir -que ya había demostrado su afición a la música clásica
en dos films: Adagio de Albinoni en Gallipoli; Novena Sinfonía de Beethoven en El Club de los Poetas Muertos
(1989)- rindió un pequeño homenaje a Mozart al incluir el Concierto para clarinete en la mayor (K. 488) en varios
momentos de Matrimonio de conveniencia ( 1990): mientras Andy McDowell cuida las flores de su terraza, mientras
Gérard Depardieu la interpreta al piano en la cena de gala, etc.
Por último, en el verano de 1991 han aparecido varios filmes con música de Mozart. Entre ellos, cabe
destacar Rocketeer (1991), elaborado en los Estudios de la Disney. Al comienzo de una determinada escena, en plano
detalle, alguien enciende una radio y se oye la brillante aria "Der Hölle Rache" de La Flauta Mágica (K. 620). Otra
vez la Reina de la Noche deslumbra en un filme con su voz florida y amenazante.
Terminamos aquí el examen histórico de la filmografía mozartiana. Su presencia musical en el cine está
ahora en su máximo apogeo -acrecentado, sin duda, por el aniversario de su muerte-, pero dista de ser una simple
atención circunstancial. Mozart ha encontrado un reconocido lugar en las bandas sonoras contemporáneas, y es muy
difícil que pueda perderlo en un plazo breve de tiempo. Al menos eso pensamos los fervientes admiradores de su
música.

NOTAS Y REFERENCIAS:
(1) Para un estudio de la leyenda de Mozart en el cine, con especial incidencia en la película Amadeus, vid.
MENDIZ, A. “Arnadeus versus Mozart. Historia de una leyenda", Nuestro Tiempo, Nº 450 (1991):102-117.
Asimismo, hay que destacar los poco conocidos biopics Eine Kleine Nachtmusik (Una aventura de Mozart, 1939),
Melodie eterne (Melodías eternas, 1940). Wenn die Gotter lieben... (El amado de los dioses, 1942) o Mozart -Reich
mir die Hand, rnein Leben (1955).
(2) Cfr. PADROL, J. "Mozart. Filmografía abreviada", AA. VV. La música en el cine. Santa Cruz de
Tenerife: Filmoteca Canaria, 1990, pp. 35-37. Véase también el comentario a esa filrnografía en pp. 25-32 del mismo
libro. Aunque faltan las películas de los últimos años, es, hasta el momento, la mejor recopilación sobre el tema.
(3) El recurso a las piezas clásicas, para suplir la carencia de compositores cinematográficos, fue algo
bastante común en los años treinta. Sobre este particular, cfr. V ALLS, M. “La música clásica en la banda sonora”,
VALLS, M. -PADROL, J. Música y cine. Barcelona: Ultramar, 1990, pp. 47-53.
(4) Vid. un comentario bastante atinado sobre el hermanamiento cine-ópera en este film, en FERRAN, A.
"La Flauta Mágica, de I. Bergman", Dirigido por..., Nº 34 (1976): 30.
(5) Peter Shaffer citado por KATUTANI, M. "How Amadeus was translated from play to film", New York
Times (16-IX-1984) Sec. II, p. 20.
(6) Cfr. CAPARROS LERA, J. M. " Amadeus, una sinfonía visual", Nuestro Tiempo, Nº.371 (1985): 56-61.
(7) Guión original, no publicado, de Amadeus; cit. por GIANAKARIS, C. J. "Drama into film: the Shaffer
situation", Modern Drama, Vol. 28 (1985): 83-98. La cita en p. 94.
(8) Al no estar publicada la versión oficial del guión, ni existir en castellano una copia disponible, cito los
pasajes del filme directamente del doblaje castellano de la película. Esto vale para todas las citas que se hagan en
adelante.
(9) Cuando tiene sólo dieciséis años, durante su primer viaje a Roma, asistió a una ceremonia religiosa en la
Capilla Sixtina del Vaticano. Mozart quedó hondamente impresionado por la belleza del "Miserere Allegri" y pidió
una copia de la partitura. El Maestro de Capilla le indicó que esa música sólo debía interpretarse en esa sala, y por eso
no podía facilitársela. Terriblemente disgustado, regresó a su casa y escribió de corrido -con sólo escucharla una vezla
música de todos los instrumentos.
(10) En la ópera, el Comendador se levanta de entre los muertos para acusar al libertino Don Juan y
condenarle a los infiernos. En la mente de Mozart -agobiado por un sentimiento de culpabilidad-, el espíritu de su
padre se le antojaba como esa imagen vestida de negro que, desde el Más Allá, le echaba en cara su vida licenciosa.
(11) Ciertamente se inspiró en una pariente; pero no en su suegra, sino en su cuñada Josepha Hofer ,
soprano de preciosa y altísima voz, que interpretó el papel de la Reina en las primeras representaciones de La Flauta
Mágica. Pensando en su voz poco común -inspirada en ella, por tanto-, compuso esas impresionantes arias de
brillante coloratura.
(12) Cfr. MENDIZ, A. Op. cit., p. 117.
ALFONSO MENDIZ is Ph.D. and Professor of Audiovisual Narrative in the School of Mass
Communication at the University of Navarra (Spain). He got the "Certificate Programme in Production" by UCLAExtension,
and has worked as screenwriter. He is also a specialist on Mozart, and contributor in several journals.
© Film-Historia, Vol. II, No. 1 (1992): 13-30Nota: (Véase música clásica puertorriqueña o música de arte).