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III. Periodo Romántico
Nacionalista
De la contradanza a la
danza:
Los bailes de sociedad y
la
música popular
(Breve historia de la
contradanza a la danza)
La primera generación de compositores de contradanzas y danzas
se ajusta a la moda y filosofía de la época del Siglo
19. Todo lo que ocurre en Europa ocurre en América y lo
que dicta la filosofía de los cambios sociales está
representado en la música que a la vez representa las voces de
las revoluciones sociales europeas y americanas. La moda
exige nacionalización de los géneros musicales y por lo
tanto las contradanzas se nacionalizan. La nacionalización
de la música se logra con la criollización de sus
géneros incorporando el lenguaje e instrumentos con los cuales
la masa popular se va identificando. Para el 1850 los rusos
oficializan la moda por decreto, instituyendo que todo los compositores
que quieran componer a la rusa tienen que dominar su lenguaje musical
nacional. Al hacerse oficial lo que ya se había puesto de
moda, entonces se bautiza con el nombre de Periodo Romántico
Nacionalista todo este movimiento cultural a nivel
internacional. Pero antes del 1850, todo el Caribe ya
cuenta con un poderoso lenguaje musical cuya presencia negra u
afro-árabe vino incorporada con la herencia
española. Esa presencia, aunque no de buena gana, se va
oficializando al igual que la presencia indígena con su
güiro como portaestandarte indoamericano. Aunque algunos por
exceso de orgullo nacional o regional, por ignorancia o por
prejuicio quieran disimular la incorporación de elementos negros
y afro-árabes nacionalizando ritmos de origen afro-árabes
como creación del ritmo y género de la Habanera, o
creación española, como se refieren a los ritmos de
tango o tanguillos, o creación o nacionalizando ritmos de clave
negra, y géneros comunes a las antillas y España, y a las
zonas afro-árabes, esos géneros comunes, con
ritmos que datan de siglos y siglos de contacto con el mundo
Árabe y negro-africano, llegaron por diferentes caminos y se
incorporaron para siempre en nuestro lenguaje musical y en nuestros
géneros en todas las Antillas Mayores y Menores y
Latinoamerica.. La historia de la contradanza a la danza
puertorriqueña es la historia de esa criollización que en
este periodo histórico denominamos como la
nacionalización romántica de nuestros géneros
musicales.
En la ruta de la contradanza a la danza mucho de nuestros los
compositores se perdieron en el tiempo y el espacio social de nuestra
vieja música popular. Aunque algunos se recuerden como
prolíferos compositores como son Francisco Santaella, de ellos
solo se menciona su obra, obra que auditivamente no existe ya que por
muchas razones socio culturales, y por la misma tradición
popular, no se escribieron en notación musical, o se
escribieron y yacen secuestradas en algún baúl de gente
que aún no sabe o no ha aprendido a valorar los documentos
importantes de nuestra historia sonora de la música, y mantienen
el patrimonio popular del pueblo en algún lugar secreto de
papeles que heredaron y no saben lo que significan. A Francisco
Santaella se le atribuyen cientos de contradanzas, conocidas como
merengues entre el periodo de 1848-1860. Muchas de estas danzas o de
estos merengues fueron conceptualizados por algunos como extremadamente
vulgares, especialmente por sus títulos como: : Zabaleta,
Rabo de puerco, Ay, yo quiero comer mondongo, El Tereque, La charrasca,
La Mulata, la Sonámbula.
(cita pag. 9 Cita de Descripción de las fiestas reales que la
ciudad de Puerto Rico celebró en 1858, crónica
atribuída al Sr. D. Antonio de la Escosura, Intendente de
Hacenda de la isla, 1858 Ensayos sobre la dnaza..)
“La música propia de estos bailes que llevan asimismo el
significativo y dulce nombre de “merengue”, es también
espcialisima y deliciosa por su rara composición, particular
armonía, y melodías y modulaciones de sus stiempos y
períodos musicales. Se puede asegurar que al
oír una danza todos la bailan, porque hasta las personas
que por su edad o por otras causas no quieren ponerse en escena, o
mueven sus cuerpos ligeramente, o hacen esguinces de cabeza o cuando
menos acompañan con los acopasados y ligeros golpes de sus
bastones aquellos sonidos concertados, que no sólo agradan al
oído, sino que afectan y conmueven el sistema nervioso por el
carácter y la naturaleza particularísima de sus acordes,
cadencias y consonancias”
Por los escritos sobre estos géneros asociados con las
contradanzas y nuetras danzas primitivas se puede resumir que existen
varios tipos de contradanzas: Las contradanzas pioneras que
imponen la moda europea y que eran propiamente bailes de figuras
dirigidas por un bastonero, especialmente las contradanzas inglesas, y
las contradanzas españolas. Estas contradanzas sirven de modelos
para la nacionalización de todas las contradanzas
latinoamericanas y caribennas que se convierten en contradanzas
haitianas, contradanzas cubanas, argentinas, entre otras, y
contradanzas puertorriqueñas. De estas contradanzas
puertorriqueñas Manuel Alonso nos describe la contradanza de los
bailes de sociedad, y la otra contradanza es la popular que comienza a
conocerse con el nombre genérico de merengue. De estas
contradanzas de sociedad, y la contradanza merengue emerge
nuestra danza hacia los años del 1860. Aunque las dos
contradanzas puertorriqueñas coinciden durante el mismo periodo
histórico-social Manuel Alonso no habla de la contradanza
popular pero deja entrever esta cuando comenta los siguiente:
“La música, que no contribuye poco a la ilusión, es
un conjunto de ésos, tan pronto melancólicos,
plañideros y sentimentales, como alegres, agudos y
estrepitosos; es creación del país, y a veces eligen los
compositores temas de una canción popular sirviendo no pocas de
pretexto algún suceso más o menos ruidoso para la
composición de una danza que después lleva su nombre.”
Manuel Alonso dedica casi toda su atención a los bailes de
garabato pero comparándolos con la tradición de bailes de
sociedad en la cual menciona la contradanza y el vals incluye los
demás géneros que formaban parte del evento bailable que
habrá de llamarse luego el carnet :
“El rigodón es también muy general; frío, pausado,
y aristocrático, conserva las mismas cualidades bajo el sol de
las Antillas que bajo los hielos del polo. Todos los demás
bailes que recorren la Europa con alguna aceptación, llegan
también a la Isla y duran poco o mucho según el gusto con
que son recibidos; así hemos visto en unos cuantos años
la Galop, la Mazurka, el Britano, el Cotillón, la Polka,
etc.” De estos se criollizan la mazurka y la polka.
Sobre los bailes de sociedad mas populares Manuel Alonso nos dice:
““Entre los bailes de sociedad son los más usados la contradanza
y el vals; la primera es la contradanza conservada mucho mejor que en
España; sus figuras tienen la misma variedad que en su origen
tuvo dicho baile” (Sin enmbargo al describirla luego, su
descripción no corresponde a la contradanza de figuras.)
“El vals, igual al de todas partes, es en Puerto Rico el
compañero inseparable de la contradanza, y se mira como su
consecuencia necesaria: la joven que promete una contradanza sabe que
tiene que bailar el vals con el mismo sujeto.” (Con esta
descripción de “la joven que promete una contradanza sabe que
tiene que bailar el vals con el mismo sujero” ya Manuel Alonso adelanta
el ritual del carnet que se instituye como el ritual a seguir en los
bailes de sociedad y que mencionaremos mas adelante.)
Ya la contradanza que describe Manuel Alonso en 1849, no es la
contradanza española o inglesa regida por un bastonero, essta
contradanza ya es un baile romántico de transformado en baile de
parejas:
“... sus pasos adquieren mayor encanto con la gracia de las hijas del
trópico: es imposible seguir con la vista los movimientos
de una de aquellas morenitas de mirar lánguido, cintura delgada
y pie pequeño, sin que el corazón se dilate queriendo
salir del pecho. La contradanza americana es el baile mas
expresivo que pueda imaginarse, es un verdadero poema de fuego y de
imágeners seductoras, es en una palabra, la historia de
una amor afortunado.”
(sigue pero hay que hacer un panel aparte ilustrado:)
“Empieza la danza...La bella es solicitada por un amante, que
cualesquiera que sean los obstáculos, halla siempre el medio de
encontrarse con el objeto de su cariño; las diferentes figuras
representan muy al vivo los inconvenientes de parte de unos y la
protección de otros:”
(Debe ir una caricatura de la chaperona, de los posibles suegros, ejem,
esto esto es de los padres de la bella) (sigue...)
“En el principio, apenas se acercan, vuelven a separse, cada vez se
detienen algo más; las manos del joven toman las de su querida,
toca sus brazos, su cintura, y por fin, unidos estrechamente, se
entregan al placer en medio de todos sus compañeros, que
celebran con igual regocijo la unión de dos seres que se adoran.
¡Oh hijas de mi patria! nadie os iguala en el baile, nadie
derrama como vosotras ese raudal de fuego puro como vuestras frentes,
ni esa voluptuosidad encantadora que sólo nace en nuestro clima.
Esta contradanza en 1849 que describe Manuel Alonso, junto al
vals van a resultar ser los dos primeros bailes románticos de
abrazo de salón en donde las parejas estrechan sus cuerpos
desafiando la moral sexual de la época resultando ser
recriminados socialmente como bailes escandalosos. Del propio
análisis de Alonso se desprende que él distingue dos
tipos de contradanzas una de carácter melancólico,
plañidero y sentimental ; y otra alegre, aguda y
estrepitosa basadas en temas de canciones populares para la
composición de la danza con el nombre del tema. Ya estas
contradanzas asociadas con la música popular y su clase
denominada mediana se identifican como “merengues” alternando con la
contradanza de los bailes de sociedad. Aunque también se le
llamó “upa”, del verbo aupar y del movimiento
coreográfico de auparse, el nombre de merengue queda como
sustituto de esta contradanza de la clase mediana compuesta de
artesanos y trabajadores de oficios que inclusive tenían sus
propios clubes y salones de baile distintos a los elegantes casinos y
clubes donde se efecuaban los bailes de sociedad. Respecto a esta
ya nueva danza como merengue luego del 1850 Salvador Brau en su
artículo “La danza puertorriqueña” nos dice del baile
sensual del merengue como si estuviera hablando del baile del
bolero de la década del 1940 y 1950 con las parejas casi
moviéndose en una sola loceta ” :
“Con el “merengue” se anulaban la soberanía del bastonero y la
exigencia de las figuras. La elección de la dama, quedaba
a voluntad del caballero, y el mecanismo del baile se reducía de
tal suerte, que bastaba ligerísima percepción musical en
el oído para imprimir al cuerpo breve movimiento que la cadencia
exigía; movimiento que combinado con algunas vueltas a
discreción, llenaba el espacio de tiempo comprendido en los ocho
compases de la segunda parte.
Pero aún ofrecía otra particularidad la nueva danza:
“...durante la primera parte, la parejas recorría, de brazo, el
salón, sin cuidarse de los acordes de la orquesta, mas apenas
vibraban las notas de la segunda, la dama reclinaba el brazo izquierdo
sobre el derecho del caballeo que la estrechaba por el talle,
tomándola de la mano derecha y atrayéndola, no con esa
soltura que exige en el vals la prapidez de sus giros, sino en un
enlace mas estrecho, siendo por demás axiomático entre
los bailadores de “merengue” que con cuanto mayor abandono cede la dama
a la atracción del caballero, mayor homogeneidad resulta en los
movimientos cadenciosos de entrambos y más grato es el deleite
que el baile proporciona.”
Sobre estos valores estéticos y morales dice Valle Atiles:
“La música propia de estos bailes que llevan así mismo el
significativo y dulce nombre de merengues, es también
especialísima y deliciosa... Se puede asegurar que al oír
una danza todos la bailan, porque hasta las personas que por su edad
ó por otras causas no quieren ponerse en escena, ó mueven
su cuerpos ligeramente, ó hacen esguices de cabeza
ó cuando menos acompañan con los acompasados y
ligeros golpes de sus bastones aquellos sonidos concertados, que no
sólo agradan al oído, sino que afectan y conmueven
dulcemente el sistema nervioso por el carácter especial y la
naturaleza particularísima de sus acordes, cadencias y
consonancias.
En A.G.Quintero-Rivera. “El merengue de la danza.” Citando a Del Valle
Atiles.
La popularización del merengue y la transformación
gradual de su estructura durante los años de la década
del 1840 como nueva danza popular que va suplantando la vieja
contradanza crea una guerra de valores de clases sociales que provoca
comentarios prejuiciados contra la nueva danza y sus compositores como
estos de Alejandro Tapia en Memorias: (cotejar si esta cita ya que no
está marcada entre comillas)
“Hubo por entonces una verdadera turba de musicastros que se dieron a
componer danzas a porrillo, distinguiéndose por su chic
especial las de don Francisco Santaella. Poco
después dieron en aumentarle casi indefinidamente los
compases a la segunda parte.
Recuerdo que la primera de esta clase la escribió don Aurelio
Dueño entendido compositor y amigo mío, en 1848, y la
denominó “La Sapa”.
Sobre el mismo prejuicio en torno de la degeneración de nuestra
danza comenta Braulio Dueño Colón:
“En la época a que antes nos referimos, y que fue funesta para
el desarrollo de nuestra música regional, se escribió un
centenar de danzas de gusto detestable, de las que solo se conservan
dos o tres que se salvaron del naufragio, y que fueron compuestas por
un tal Santaella, (Francisco) prolífico autor de música
bailable. Por la calidad de los nombres que ostentaban las danzas
de esas época puede colegirse cuál sería su
tendencia artística. Véase la clase:
Zabaleta, Rabo de puerco, Ay, yo quiero comer mondongo, El Tereque, La
charrasca y otras del mismo jaez.”
En Pedro Malavet Vega.Historia de la Canción
Popular. p 520
Sobre la contradanza popular ya identificada como merengue el
compositor Amaury Veray Torregrosa en su ensayo “Vida
Desarrollo de la Danza Puertorriqueña” comenta:
Cita de Amaury sobre la contradanza-merengue: “En los archivos de
Monserrate Deliz hemos encontrado copia fotostática de un
tipo de contradanza que se bailaba en Aguadilla para los
años 1839... Tapia nos cita a don Aurelio Dueño con La
Sapa alrededor del 1848 y a don Francisco Santaella con una gran
variedad de danzas del mismo estilo. Pero esta nuva modalidad
necesitaba mucho mas extensión que la antigua contradanza
española porque no era baile de figuras y resultaba
monótono para las dos personas que en ella intervenían.”
en “Vida y Desarrollo de la danza puertorriqueña”.
Sobre la transformación de esta contradanza Amaury nos dice:
“La introducción a la danza, que a vecers era de ocho compases
corridos vino a ser el paseo de la danza... Esta nueva danza no
extirpó de raíz la contradanza española.
Siempre hubo quien la prefirió por su decoro. de las
partes propias de la danza pronto llegaron a hacerse verdaderas
creaciones. Cada una de ellas llegó a tener personalidad
propia. La última parte era la más movida y
rítmica. Esta vino a ser el jaleo llamado merengue o zupa
como contracción a la voz aupa. Don Alejandro Tapia aclara
dfinitivamente este punto, porque Don Salvador Brau llama merengue a
toda la danza, mientras que el primero llama solamente merengue a esta
porción final. El llamado merengue pronto se
hizo popular entre los jóvenes de la época y debido a su
desenfrenada interpretación fue motivo de escándalo para
los decoroso contertulios que asistían a los bailes a ver bailar
la ljuventud. Fueron mcuhos los ciudadanos peninsulares que
se escandalizaron con tan deleznable atrevimiento. La protesta
creció a tal grado que penetró en la Fortaleza y
llegó a oídos del Gobernador Don Juan de la Pezuela,
quien la prohibió... “(Amaury Veray)
Como resultado crítca social sobre este concepto de moralidad
social de muchos que veían la tendencia depravada que llevaba el
merengue el 31 de agosto de 1849 el Gobernador Juan de la Pezuela emite
la circular número 50 dirigia a acabar con este baile que
lée:
“El baile que vulgarmente se llama Merengue, habiendo llegado a ser en
casi todos los pueblos de esta Isla una muestra de la
depravación de costumbres de los que con él se divierten,
y un objeto de escándalo para los que lo ven, queda desde luego
prohibido bajo la pena de cincuenta pesos de multa a los que lo tolere
y de diez días de prisióna los que lo ejecuten...” En PMV
Periodo Romántico Nacionalista :
A partir de la segunda parte del Siglo 19 la danza cobra fuerza y se
impone socialmente como símbolo musical de identidad nacional
puertorriqueña.
La Borinqueña se convierte en la danza mas popular de Puerto
Rico que trasciende nuestro ámbito geográfico y la
primera danza-canción con aire precursor del bolero de la
década del 1930, y es que musicalmente tanto la danza, como el
danzón y el bolero muestran en su acompañamiento las
mismas fórmulas rítmicas convirtiéndolos en
géneros pertenecientes a una sola familia: La familia de la
danza.
Sigue: Historia de la Borinqueñã: Citas y
notas sueltas sobre la vida musical en Puerto Rico comenzando el
Periodo Romántico Nacionalista (1850):
Jorge Cucullú: (1856) publica una danza llamada Las
Armendras Misteriosas y otra La Americana. PMV
1856: “Probablemente para 1856 se lleva a escena la ópera
Guarionex, basada aen La Palma del Cacique, de Tapia”
El 28 de noviembre de 1857 la alta sociedad ponceña
ofreció un suntuoso baile en honor a Adelina Patti...
(baile de carnet pag 244. ... )
1858: En el concierto de despedida de Luis Morea Gottschalk del 7
de enero del 1858, participa la Banda Militar, ... compuesta... etc.
ocho maracas, ocho güiros... En esa ocasión se4 ejecutan ,
entre otras, la “contradanza” , Las Ponceñas, la Marcha
triunfalk La Porto-rriqueña, dedicada al Principe de Asturias, y
la Maracha de los Jíbaros – Souvenirs de Puerto rico, caparicho
escrito sobre temas del seis”...[donde aparece el “si me dan pasteles”
tradicional. p. 245.
1858: Al danzón y la danza casi siempre le aplicaban
letra... El merengue tiene amplia aceptación, y entre los
compositores mas popluares se encuentran Francisco Santaella y Nemesio
Quiñones.
1858: Felipe Gutierrez obtiene la plaza de Maestro de Capilla de
la Catdral de Puerto Rico ... ver nota de Felipe gutierrez y “los aires
de fandango” que retira.
“Part 1860, la estructura de la danza ha sufrido algunas
modificaciones. Dice alenjandro Tapia sobre el particular:
Don Francisco Santaella, dotado especialamente para este tipo de
música ... comenzó a componer, por los años 1848 a
1860, época en que sufrió el género la
modificación con que ahora se confecciona, y que consiste en
haber pasado de los 16 compases, o sea, 8 para cada parte, a un
número indefinido de aquellos en la parte segunda”
“La Marcha de los Jíbaros, se anuncia la composición en
el diario El Fenix de enero de 1858 y se claro que dicha obra la
realiza Gottschalk sobre los temas, el seis, el caballo, la seguidilla
(obviamente la cadena), de la precisa sinfonía compuesta
por el hábil compositor Don Manuel Pasarell.
1857: “En febrero (de 1857) el repertorio incluye valses, polcas,
danzas, pasodobles, contradanzas, chotis, mazurkas, habaneras, y
canciones así como segmentos de óperas y zarzuelas.
Entre las contradanzas se incluían , La Rosista, Recuerdos de la
Habana; y en danzas se interpretaban El príncipe de las
Asturias, Lolita o La Ponceña. También se repiten
La sonambula y El macetazo. p. 243
1857: “En febrero (de 1857) el repertorio incluye valses, polcas,
danzas, pasodobles, contradanzas, chotis, mazurkas, habaneras, y
canciones así como segmentos de óperas y zarzuelas.
Entre las contradanzas se incluían , La Rosista, Recuerdos de la
Habana; y en danzas se interpretaban El príncipe de las
Asturias, Lolita o La Ponceña. También se repiten
La sonambula y El macetazo. p. 243
Felipe Gutierrez – tiene una contradanza perdida.
Memo: contradanza La Sapa La de Aurelio Dueño 1848
Hortencia 1865, Gottschalk, 1857 ver pag 520 MV
Un viaje a Bayamón - Manuel G. Tavárez. fecha:
Llega ahora la borinqueña y luego el carnet con los
demás géneros. Falta la guaracha popular y el tango
y el chotis y el otro catálogo del 1850 al 1900:
Sigue: Historia de la Borinqueña:
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