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El Velorio de Oller y el ‘Velorio’ Palés:


Por los detalles de la pintura El Velorio, Francisco Oller debió haber presenciado y observado con lujo de detalles un baquiné, a juzgar por las descripciones que hemos leído de este ceremonial.  Sin embargo, es cuando leémos una breve descripción que Ricardo Alegría hace de los “maestros de baquiné” y luego leémos la descripción del baquiné que hace Luis Palés Matos, en su novela Litoral, que comenzamos a cuadrar el mundo misterioso, mágico, lleno de miedos y de terror, dominado por supersticiones engendradas por las religiones que nos rodean, y como estas dominan el mundo cotidiano, esclavizando las conciencias, lo mismo del hombre común, que del hombre diz que intelectual. Noten ustedes primero como Ricardo Alegría describe la función de este personaje:


“En las comunidades donde aún se celebra el “velorio del angelito” siempre hay algunas personas que gozan de reputación como especial conocedora de esta costumbre y a la que se recurre para que se encargue de organizar y dirigir el velorio.  Se trata casi siempre de hombres mayores caracterizados por su locuacidad y sentido del humor, así como por su habilidad  para narrar cuentos y dirigir los cantos y juegos que forman parte importante del velorio.  Se les conoce en algunos lugares como “maestros de baquiné.” 15


Ahora veamos como  describe Palés a este extraordinario personaje como artísta histriónico, músico y director, sacerdote, o brujo, y principal protagonista de un baquiné en Guayama:


“--Pero esta noche iremos al baquiné._
--A campo traviesa y atajando por trochas y senderillos de cabro para "madrugarle al difunto", después de la comida, forzamos nuestra marcha hacia la casa del misterio. No queremos perder un solo detalle de la ceremonia. Lupe nos ha dicho que de Guayama viene, expresamente, un Gran Ciempiés1 para dirigir los rezos y los cantos, y esto se ve en muy contadas ocasiones._
--Le llaman al maestro Balestier y dicen que es el mejor Gran Ciempiés de toda la comarca, desde Maunabo hasta Juana Díaz._
--¿Cómo lo sabes?_--Por Lupe. Conoce los rezos en católico y en cangá. Y trina como un canario de mangle._
--Bien entrada la noche llegamos a la "Esperanza". Es un hacinamiento de casucas y barracones en torno a un torreón de piedra y ladrillo, especie de hórreo gigantesco y ruinoso que, a la distancia, en el relente nocturno y proyectado contra el lienzo de los cañaverales que le hacen horizonte, sugiere la antigua fábrica de un molino sin avispasde un molino sin aspas._
--Lupe nos espera frente al portón que da acceso a la hacienda. Viste traje blanco y su gran pañuelo de Madrás doblado en confia sobre la cabeza._
--Por aquí -indica, guiándonos hacia la barraca del velorio-. El Gran Sempié acaba de llegar._
--Atravesamos el oscuro y catingoso arrabal. Nos sentimos como en otro mundo: el mundo de los negros. Pringa el aire en vaho de orín y lodo y a lo lejos, entre las sombras, croan las ranas. Por todas partes hierven, rebullen los negros en sus mejores prendas._
--Parecen gatos con valeriana -apunta Andrés en tono festivo._
--Es el baquiné, mi niño -comenta Lupe con solemnidad-. Lo llevamos en la sangre._
--Cuando llegamos a la barraca la están "limpiando" para la ceremonia. Dos mujeres, con escobillas de palma real, barren afanosamente el piso; una tercera, arroja cacharros y cubos de agua por puertas y ventanas._
--No pué quedar una sola gota -se anticipa a explicaranos Lupe-. La dañaría el espíritu del difunto bañándose en ella y dejándola embrujá.
--La habitación está débilmente iluminada por un quinqué de kerosén pendiente del techo. Varias ringleras de sillas, bancos y cajones, con un estrecho pasillo central, llenan la estancia. A la izquierda siéntase las mujeres, todas de blanco y tocadas con pañolones a semejanza de Lupe; al otro lado, los hombres, descubiertos y en mangas de camisa. En el fondo, sobre una mesa rústica adornada con papel de seda rizado, aparece el niño muerto entre un espumajo de encajes, cintas, helechos y flores de papel. Sólo es visible el rostro, como un goterón de tinta caído en toda aquella blancura. Junto a la mesa hay una silla más alta y descollante que las demás, es la silla para el Gran Ciempiés._
--Lupe ocupa su asiento entre los participantes. A nosotros no se nos permite la entrada y quedamos frente a la puerta principal donde se apretuja un tupido grupo de espectadores de toda laya._
--De pronto todos hacen silencio y el Gran Ciempiés penetra en la habitación. Es un mulato, alto, nervioso, casi eléctrico, y emaciado por la función espiritera. A pesar de su aire bondadoso y dulce, sus pupilas irradian un poder magnético. La pasa -prieta viruta- se le agolpa sobre la cabeza en inextricable malezal, rebelde a toda peinilla. El único distintivo de su jerarquía superior es un collar de camándulas rematado por una cruz de madera, que le cuelga del pecho._
--Siéntensen, siéntensen -dice al pasar, expandiendo los brazos a ambos lados como si repartiera bendiciones, y queda de pie, un momento, cabe el improvisado túmulo, con las manos juntas en actitud de oración. Después se sienta, se persigna, y con voz potente, de dulcísimo timbre, inicia el acto de constricción._
--Señor mío, Jesucristo…_
Que la multitud corea con sordo y espeso balanceo._
--Padre nuestro que estás en los cielos…_
Luego viene, en continuas oleadas, el tomidame de las avemarías del rosario, que se van desgranando con exasperante monotonía, mientras el Gran Ciempiés recorre las cuentas de su collar de camándulas._
--Sobre el rumor apagado, uniforme del coro, retumba, límpida y sonora, la voz del Gran Ciempiés. Me da la impresión de una palmera solitaria destacándose gallardamente sobre el ras tundido de los cañaverales._
--Concluido el rosario comienzan las canciones de baquiné. Son canciones con aire y cadencia de villancicos navideños. En ellas se ponderan las virtudes del niño, los desvelos de la madre por curarlo, y se exorcisan a los espíritus malignos que embrujaron su cuerpo.

Zape, zape, zape,
espíritu malo;
vuélvete a la sombra
de donde has llegado.

--El Gran Ciempiés, en modulado tono de barítono y con gestos y visajes de exorcista, dice la estrofa completa y la multitud le corea cantando los dos versos finales. A las voces agudas de las mujeres, opónese, en armonioso contrapunto, el acento grave y viril de los hombres.

Su madre le daba
teses de curía,
a ver si su hijo
no se le moría.

Traigan la pareja
de caballos blancos,
para conducirlo
hasta el camposanto.

Echen en la fosa
para que no jieda,
jazmines y nardos,
lirios y azucenas.

--Los cantores vuelven invariablemente sobre las estrofas en tan prolija reiteración que el acto va adquiriendo una fatigante monotonía._
--Pero el Gran Ciempiés es un maestro consumado de su arte. A un brusco ademán de su diestra al coro para en seco cual luz que apaga un conmutador. Ritmo y tema cambian de inmediato. Del difunto se pasa al amor y a los sucesos del ordinario acontecer.

En la cabeza le pusieron
un adornito singular,
y su mujer que lo veía
a todo el mundo le decía:
-Póngale más, póngale más-

Carrillo, carrillo,
carrillo del mar.
¿Dónde te metiste
cuando el temporal?

Si quieres un hombre,
a que beba dale
agua de melao
como lo que tú sabes.

Y si no lo quieres,
para que se vaya
túmbale el melao
y déjale el agua.

--La sesión se prolonga a lo largo de la noche, con breves intermedios en los que se reparten golosinas y corre liberalmente el ron de caña para los hombres y el anisado dulce para las mujeres. Organízanse juegos sociales con la participación de toda la concurrencia: la prenda, el castigo, la gallina ciega…._
--De vez en cuando, una pareja enardecida por las reiteradas libaciones, abandona furtivamente la habitación y desaparece por el cañaveral._
--Ya de madrugada, a un gesto del Gran Ciempiés, las negras y los negros más ancianos forman grupo aparte._
--Ahora viene el canto en cangá -oigo decir a mi lado-. Sólo los viejos lo conocen._
--Y en el silencio la noche tropical, que es ahora como una selva inmensa, rompe, con la voz del Gran Ciempiés dominándolo todo, el canto terrible, primitivo y magnífico.
Adombe, gangá mondé,_¡Adombe!
--Estoy estupefacto. Es la misma canción infantil con que Lupe nos dormía. Y allí está ella cantándola otra vez. Andrés y yo no podemos reprimir la emoción que nos trae como una ráfaga de nuestra niñez y desde la puerta, ante el asombro de todos, rompemos a cantar también. Lupe nos oye, se vuelve y nos sonríe con su blanca y ancha sonrisa de leche de coco._

--El baquiné está tocando a su fin. Multiplícase el éxodo de las parejas hacia el cañaveral._

--Y cuando a la trémula luz del alba todos abandonan el niño muerto, junto a él sólo permanece una figura inclinada, verdadera imagen de la humildad y la tristeza, llorando con un dolor frío, silencioso y sin lágrimas. _

--Es la madre


Obviamente que el Gran Ciempiés o Maestro de Baquiné quien dirige todo este Ceremonial es el negro situado justo en el centro de la pintura y la silla grande es la que está a su derecha, con un arete de oro, y con especial aire protagónico.


“Junto a la mesa hay una silla más alta y descollante
que las demás, es la silla para el Gran Ciempiés.”

La silla del Gran Ciempiés en El Velorio de Oller se ve localizada al lado derecho de la mesa del angelito.

Conversando con Osiris Delgado Mercado, autor del libro Francisco Oller y Cestero (1833-1917), Pintor de Puerto Rico, el comenta que a este personaje de Río Piedras, conocido como el Negro Pablo, le decían San Pablo. Don Osiris Delgado, comenta que el apodo de San Pablo surge porque el Negro Pablo se pasaba catequisando y citando paisajes de la biblia.  Era un negro bien instruído.  Al preguntarle a Osiris Delgado sobre la relación entre el Negro Pablo y Francisco Oller el me afirmó que tenían una muy estrecha amistad y que él, Oller, lo había utilizado como modelo en otras de sus pinturas.

Mucho habría que comentar sobre esta relación de amistad entre Oller y el Negro San Pablo, el tema mágico-religioso del baquiné, el enlace de este con Palés, y sobretodo otros detalles personales de Oller, quien había logrado la orden dieciocho de Caballero masón.  Dentro de  su propio mundo mítico-religioso ¿que posible mensaje masónico de luz podría estar oculto en esta obra?  Por razones de espacio y mi tema obligado, la música, dejaremos este tema para otra ocasión.

Conclusiones:

Sirva este cierre para comentar que este ensayo necesita de otro u otros capítulos de análisis sociológico, mítico, y musical del evento,  de los géneros musicales, los ritmos, y la relación de este mito con otros mitos similares, sobre todo la importancia y corrección de los textos recogidos por diferentes fuentes, y su verdadero significado dentro de la tradición. Por ejemplo: ¿Que es un quiniván, un quinivón, un quinimán, un corillo, o un carrillo?  Cada una de estas coplas representa una pieza de un rompecabezas que hay que armar con mucho cuidado dentro de esta historia. Es muy interesante además, como el simple estudio de este evento nos lleva por diferentes rutas profesionales con percepciones intelectuales distintas, a enfrentarnos con el exquisito mundo de la definición de nuestra cultura puertorriqueña. Me parece, desde el punto de vista educativo, que el Maestro Francisco Oller tienen en El Velorio un pedacito congelado de nuestra historia que luego nos amplía Luis Palés Matos, pero que antes nos conectan con el mundo de Manuel Alonso comenzando a navegar dentro del nuevo espíritu socio-cultural de la Revoclución Francesa. Desde allá, hasta nuestros días, cada detalle visual, cada canto fragmentado de este velorio o  baquiné, es una pieza de un rompecabezas que debe abrirnos la imaginación de todos, como para poder reconstruir cabalmente y entender la perspectiva histórico-social de esta tradición y quienes realmente somos como resultado de nuestras herencias míticas. Aunque parezca salvaje para unos, y para otros una  aberración, cada cual desde su propia cárcel mítica, aún vestido de intelectual, participa o debe haber participado a su manera dentro de este mundo mítico-religioso que controla nuestro diario vivir, como pensamos, y hasta como creamos. Quien sabe si en Oller, o Palés podría estar encerrado un mensaje oculto de búsqueda de libertad intelectual que nos enfrente al reto de la verdadera liberación que tenemos que enfrentar de frente a los fundamentalismos guardados que nos limitan la forma de entender y contribuir al mundo que nos rodea.

Luis Manuel Alvarez
Compositor
Catedrático
Departamento de Música


Notas y Apéndice de grabaciones:

1 Título: El velorio de angelito
Autor/a: Mercedes Falcón
En: http://www.revistaadios.com/revista.htm
 
Revista Adiós
Revista en Formato Digital
Una Puerta abierta hacia el misterio de la muerte
Invierno 2007
Órgano Oficial de la Red Argentina de Valoración y Gestión Patrimonial de Cementerios y de la Red Iberoamericana e Internacional de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales.

2  Véase “Velorio de Angeltio”, María Falcón

3  Titulo: El velatorio
Autor: José María López Mezquita
En: Mi espacio flamenco
http://miespacioflamenco.blogspot.com/2007/09/jos-mara-lpez-mezquita-1883-1954-el.html
No se menciona el autor de la página del internet.

4  Véase “Velorio de Angeltio”, María Falcón

5 Véase “Velorio de Angeltio”, María Falcón

6  Guillermo Abadía Morales, Compendio General de Folklore Colombiano
Banco Popular, 1983

En: http://www.lablaa.org/blaavirtual/antropologia/memoria/memo17d.htm

7  Véase: El Español en Puerto Rico.  Manuel Alvarez Nazario. p. 276-277.  ICP, San Juan de Puerto Rico 1961

8  Véase “El velorio de angelito” por Ricardo Alegría en la revista Escenario, del periódico El Vocer, diciembre de 2005

9 Véase de Francisco López Cruz, La Música Folklórica de Puerto Rico el capítulo sobre El baquiné.  p. 164-175

10   Véase El Gibaro de Manuel Alonso,Departamento de Instrucción Pública, 1967. p. 44-45

11  Véase calpítulo “El Baquiné” en Música Folklórica de Puerto Rico. Francisco López Cruz.

12  Estas versiones grabadas en cilindros magnetofónicos aquí presentadas, han sido transcritas en notación por mi y pertenecen a la colección de 1915-17 de J.Alden Mason. Las copias originales están en Archive for Tradidional Music en Bloomington, en Indiana University.

13
Aguinaldo de Baquiné (La madre le daba) y Final Aguinaldo de Baquiné (Niño que te fuiste)  en la grabación del disco digital (CD) titulado Aguinaldo Viejo compilado y producido por  Juan  C.  (Kacho) Montalvo Cedeño, auspiciado por la Fundación Puertoriqueña de las Humanidades.  AVI93141CD

14  No lo llores madre, y Adiós angelito son grabaciones  del disco (LP) Areyto. Ver nota en transcripción musical.

15  Véase “El velorio de angelito” por Ricardo Alegría en la revista Escenario, del periódico El Vocero, diciembre de 2005

16  Véase nota sobre el Litoral y el Gran Ciempies mas adelante en Notas y Apéndice de Grabaciones.

Notas sobre el Litoral y El Gran Ciempiés:

El Litoral es una novela inconclusa que nunca se publicó formalmente como libro.  Sin embargo Margot Arce de Vázquez incluye capítulos de esta novela en su libro:  LuisPalés Matos Poesía completa y prosa selecta, Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1978.

Sobre el Baquiné es un capítulo de la novela Litoral. El capítulo debería leerse completo ya que en este ensayo está demasiado fragmentado debido a la limitación en páginas del trabajo.  Existen dos publicaciones en el internet, una en la revista Cuadrivium del Departmento de Español de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Humacao.  Aquí hay dos capítulos de la novela: El “Baquiné”, y “Lupe” .  Véase: http://www.uprh.edu/~ivelez/contenido.html

En el Aguijón de los Tambores:  La poesía negrista de Palés, artículo de Rafael Cruz, el comenta que:

“Es posible que el termino Gran Ciempiés o Gran Sempié, como dicen realmente los negros, constituya una deformación de la expresión francesa ‘Grand Saint Pierre’ (Gran San Pedro) o ‘Grand Saint Père’ (Gran Padre Santo). En tal caso, sería de sumo interés para el folklore negro antillano, buscarle a las ceremonias del baquiné en Puerto Rico cierta relación con el vuduismo antillano o con el culte de morts de las antillas francesas.”  Véase: http://www.uprh.edu/~ivelez/p83XCVpales.html

Un artículo bien interesante sobre Palés y la masonería es el de Héctor García, “Las anécdotas de San Juan Bautista”  Héctor comienza su artículo de la siguiente manera:

“Yo recuerdo la noche que nos escapamos y fuimos a tener a la Lógia Masónica del pueblo de Guayama, ese lugar donde se reunían (los hijos de la Viuda Negra), como le llamaban a los masones.  Se ponían capuchas,  se envainaban espadas y haciendo unos rituales mágicos y declaraciones en un idioma que luego supe era el latín, reclamaban a los espíritus de los difuntos, poder y fuerza ultraterrenal para dominar las fuerzas espirituales de sus contrarios.Aquella noche seguí a Luis Palés y a Adolfo Porrata que desde hacían días estaban fraguando conocer que era lo que ocurría en la Lógia...”

Y hablando sobre el Gran Ciempiés comenta:“En el día de hoy nos ocupa más allá del amor al prójimo la necesidad natural de preservar aquello que nos es propio y que nos hemos ganado con el sudor de nuestras frentes. Hoy ha puesto sus pies sobre Guayama el Gran Brujo Yoruba de Martinica y de origen africano conocido como Grand Saint Père (Gran Padre Santo)  que no es otra cosa que el Gran Brujo o Babalao de esa isla. Según nos trae aquí nuestro hermano corso y cónsul de Francia en nuestra costa sur Jean Charles,(se referian a mi padre) este nos indica que desde Martinica recibió una carta que lo ponía al tanto de la salida del Gran Brujo de la isla a consecuencia de una devastadora explosión volcánica del Mont Peleé, que destruyó parte de la capital Saint Pierre y sus alrededores. Este luego se marchó a Haití de donde fue expulsado por razones políticas y en su huida llegó aquí. Ya anteriormente había estado según supimos en Santiago de Cuba ordenándose con el Gran Babalao de dicha isla. Dado que tiene dos hijas en nuestro suelo vino preparado a quedarse y a tomar control de nuestros obreros de la caña metiéndole cosas raras en la mente y como han podido ver en estos dos últimos meses han comenzado a rebelarse contra los hacendados lo que pone en riesgo nuestros negocios. Lo que sabemos hasta ahora es que se esta reuniendo con los negros y mulatos en la costa y con embrujos sugestionándolos a que de ahora en adelante sigan su mandato a lo que ellos están accediendo. Ello lo lleva a ser el Santo Sacerdote espiritual de ellos con el consabido control que ello contempla de por si.”
Véase : http://www.salonhogar.net/Cuentos_de_Puerto_Rico/Anecdotas_de_Juan.htm

Hay que moverse a estas islas caribeñas a buscar otros posibles Ciempieses.
Sobre fuentes de referencias adicionales para cantos de velorio a baquiné, véanse los libros Voz Folklórica de Puerto Rico por Cesáreo Rosa-Nieves, El Cantar Folklórico de Puerto Rico,y La Copla y el Romance Populares en la Tradición kOral de Puerto Rico, por Marcelino Caninoy y  Porto-Rican Folk-Lore. Décimas, Christmas Carols, Nursery Rhymes, and Other Songs, de los años 1915-1917, editadas por Aurelio Espinosa en el Journal of American Folklore.


Grabaciones:

Incluímos en este trabajo una serie de grabaciones que podrían ser de utilidad educativa para aquellos que quieran reproducir la música que le falta a la pintura El Velorio de Oller y a El Baquiné de Luis Palés Matos.  Aquellos que puedan leer música, ya están incluídos los ejemplos en notación musical.

01. Ahora canta el coro – Tradición Oral –
    Transcripción, notación  y grabación midi por LMA

02. El quinimán -  En Francisco López Cruz
    Transcripción, notación  y grabación midi por LMA

03. El alfiler -  En Francisco López Cruz
    Transcripción, notación  y grabación midi por LMA       

04. El florón -  En Francisco López Cruz
    Transcripción, notación  y grabación midi por LMA

05. El papelón -  En Francisco López Cruz
    Transcripción, notación  y grabación midi por LMA

06. El quiniván – De la colección de J. Alden Mason
    Transcripción, notación  y grabación midi por LMA

07. El quiniván – Audio de la colección de J. Alden Mason   

09. Que pase el florón – De la colección de J. Alden Mason
    Transcripción, notación  y grabación midi por LMA

10. Que pase el florón – Audio de la colección de J. Alden

11. Corillo del mar -– De la colección de J. Alden Mason  
    Transcripción, notación  y grabación midi por LMA

12. Corillo del mar -– Audio colección de J. Alden Mason

13. Remenéate casco e’juey – Transcripción, notación  y grabación midi
     por LMA, y video de "Remenéalo casco'e juey"

14. No lo llores madre (Canto de Baquiné) – y

15. Adiós angelito - Audio del disco (LP) del Ballet Folklórico Areyto
    Nacional de Puerto Rico

16  Aguinaldo de Baquiné – y

17. Final Aquinaldo de Baquiné –Audio del disco (LP) Aguinaldo Viejo
     Fundación Puertorriqueña de Las Humanidades


Luis  M. Alvarez

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